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CUIDADOS DEL PELAJE DEL PASTOR DE BRIE |
Una de las mayores ventajas de un Pastor de Brie es su pelo. ¡Increíble! Por su aspecto y hermosa melena cuando es adulto nadie lo diría. Quizás, incluso, sea uno de los motivos que nos lleven a buscar otra raza para que sea nuestro compañero. “Nos gusta mucho, pero… el pelo largo… Será muy difícil de cuidar y nos llenará la casa de pelos” Nada más lejos de la realidad. Una de las maravillosas ventajas de un Pastor de Brie es que no muda el pelo estacionalmente, como la mayoría de las razas que conocemos. Simplemente no muda, no hay esa fase de cambio de pelo que va dejando atrás kilos de borra o miles de pelitos cortos que vuelan por todos lados cuando se sacude. Mantiene el mismo pelo las cuatro estaciones. Por lo que no vamos a encontrar millones de pelos en cualquier lugar de la casa, ni siquiera en su manta o colchoneta encontraremos muchos. Si lo cepillamos regularmente tendremos un compañero espectacular con muy poco trabajo y ninguna molestia. Por otra parte, si es pelo es de la calidad adecuada, tampoco necesitamos excesivos cuidados para tenerlo precioso. Basta un cepillado “general” cada quince días, por supuesto que cuanto más lo cepillemos más bonito estará, pues el simple hecho de masajearle con el cepillo estimula el riego sanguíneo de la piel y favorece al crecimiento del pelo. Por cepillado general entendemos completo, todas las zonas del cuerpo. El mejor instrumento para hacerlo es un cepillo de los llamados tipo rastrillo de púa larga con punta redondeada, podemos tener uno de una sola fila de púas y otro de púas dobles. Estos son los que usaremos para el cepillado a fondo, luego para rematar usamos un cepillo normal y corriente de señora, mejor si es de cerda de jabalí, pero realmente sirven bien todos.
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Si disponemos de la posibilidad, lo más cómodo, es subir al perro a una mesa o banco que nos quede a una altura que nos permita cepillar lo más derechos posibles, pues cuando el perro es cachorro o joven acabamos enseguida pero al tener su incomparable melena de adulto tardamos mas y es mejor tenerlo acostumbrado a una situación cómoda. Si no podemos entonces sobre una tela en el suelo nos sentamos juntos y lo tumbamos a nuestro lado. Desde pequeño debemos acostumbrarle a dejarse hacer, hay zonas que les gusta menos que les cepillemos, a todos, pero no podemos dejar de hacerlo. Empezamos por las partes que menos le molestan y siempre de abajo hacia arriba, por ejemplo las patas, empezamos por los pies y vamos avanzando hacia el codo, así nos aseguramos que el pelo de abajo está siempre peinado y no dejamos “tapadillos” debajo de el pelo más alto. Cuando es cachorro o joven es no ocurre pero cuando es adulto la melena puede tapar alguna parte enredada, por una espiguilla o semillas del campo, que podemos no ver. La mejor zona para empezar es el lomo, encima de las costillas, es donde más les gusta de abajo hacia arriba cepillamos sin que esto signifique que llevemos el pelo a la contra de su caída natural, simplemente vamos separando capas y subiendo hasta el lomo, cepillando. Cuando llegamos a las patas siempre “tiran” de ellas intentando recogerlas o esconderlas, con firmeza le hacemos entender que vamos a cepillar y punto. Especial cuidado tendremos en la zona de alrededor de las orejas, pues al ser naturalmente más lanosa se puede enredar mas. La cola la cepillamos con cuidado, apoyada en el suelo para quitarle la menor cantidad de pelo. En Francia nos dicen que no los bañan, pero también es verdad que en Francia llueve todos los días y hemos observado que después de la lluvia se ven preciosos, nosotros los bañamos ocasionalmente, aparte de los “refrescones” diarios que se dan ellos solos y los interminables juegos con el agua donde se empapan varias veces al día o su imperturbable estancia bajo la lluvia en invierno. Hay champús especiales para perros con textura rústica del pelo pero nos sirve perfectamente un champú adaptado a la acidez de la piel del perro. Champú para perros. |